Desde el punto de vista de la salud, vapear es malo…, dicen que tanto como fumar.
Y también puede generar incendios, como los ocasionados por un cigarrillo mal o no apagado, dejado sobre la cama.
Pero la mayoría de las “explosiones de vaping” son causadas, no durante el uso del vapeador, si no por llevar baterías sueltas en los bolsillos de los pantalones o en un bolso, junto a llaves o monedas,
Pues, si la baterías de repuesto no tienen sus polos + y – protegidos, pueden producirse “chispas” que lleguen a provocar ese incendio.
Así debió ocurrir en un vuelo de las Azores a París, en el que viajaba un miembro de nuestra Junta Directiva, Emilio Mateos Ortega, bombero de profesión, ya jubilado.
Nada más estacionar el avión , y antes de comenzar a salir los pasajeros, se inicio un incendio en la riñonera de uno de ellos, que, de inmediato, la tiro al suelo.
Nuestro compañero, que se encontraba al lado, procedió a extinguirlo a pisotones. Una azafata terminó la maniobra con un extintor.
Los bomberos del aeropuerto, que habían sido alertados, comprobaron que ya no había riesgo y la operación de abandono de la aeronave continuó.
Mientras, agentes de la Gendarmería francesa, se llevaban al involuntario causante de la emergencia.







































